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25 sept 2011

And then, there was silence. La noche que Blind Guardian reventó el Circo Volador


Recuerdo re bien que hace un año, en agosto de 2010, se anunció que vendría Rhapsody of Fire a México. La fecha, 20 de noviembre. Poco después, en septiembre, se anunció Avantasia. Y unas cuantas semanas después, se anunció Ensiferum.

Para entonces yo no me imaginaba que en un lapso menor a un año, iba a haber visto en vivo a todas mis bandas favoritas. Pues en enero Tarja anunció que iniciaría su Tour sudamericano en México. Fue, y me acuerdo muy bien, que en febrero dije claramente "si Blind Guardian viene, será el mejor año de mi vida". El 21 de abril de este año, se anunció por fin, la llegada de los bardos a México después de 13 años (sin contar su vista al Monterrey Metal Fest del 2003).



Para hacer un poco de historia, y repitiendo lo que ya dije en Facebook también, vamos a repasar esos conciertos, pero muy poquito. El primero, como ya dije, fue Rhapsody el 20 de noviembre. Esa fue la primera vez que me paré junto a amigos en un concierto en el Circo Volador. En 2009 ya había ido acompañado, pero no nos había tocado juntos. Por supuesto que me la pasé como nunca en un concierto, después de 3 años de espera, una banda, pilar del Epic Metal y muy fuerte inspiración mía, estaba presentándose en México y además yo estaba con amigos míos ahí presente. No cabe duda que cuando tocaron Emerald Sword, el circo volador se caía de emoción. Pero le faltaba... yo no sabía lo que estaba por venir.



Conocí a Avantasia en 2007, la verdad, al principio me le fui con cuidado. Había algo que no entendía. Hoy en día se lo atribuyo a que en esos tiempos la verdad me estaba iniciando en el Metal. Recuerdo que encontré al grupo porque estaba buscando Metal Sinfónico. El caso es que en 2008, cuando me estaba haciendo un acervo gigante de música, encontré en algún blog de Metal la nueva producción del grupo, The Scarecrow. Ahí me enamoré de las composiciones y las líricas. Fue hasta 2010, cuando en mayo salió a la venta el doble álbum "The Wicked Symphony & Angel of Babylon". Aunque ya lo había escuchado y ya tenía varias canciones favoritas, en agosto me lo regalaron todos mis amigos. Sobra decir lo mucho que hasta hoy en día les agradezco aquello.

Fue exactamente unos días después, que se hizo público que Tobias Sammet se acababa de llevar el premio al mejor Artista de la Década 2000 - 2010. A mi me emocionaba muchísimo el hecho de pensar en que algún día, tal vez, lograría ver a la agrupación que en 2008, se llevó el premio al mejor Supergrupo de la Década 2000 -2010. Cuando se hizo público el nuevo tour, yo reventaba de alegría. Así que si, yo llegué muy sugestionado al evento ese 10 de diciembre, si a eso le sumamos que el Circo Volador se llenó y que tenía a mi lado a varias personas ya mucho más grandes que yo, también emocionadísimos por ver a sus artistas favoritos de hace 20 años juntos en un escenario mexicano, tenemos la fórmula perfecta para la noche más feliz de mi vida. Eso fue, ya lo dije varias veces, la sugestión, la vibra compartida de tanta gente, el coro de The Story Ain't Over y la cara de Tobias cuando los fans pedíamos más, fue lo que me llevó a sentir esa alegría.

Nada más tengo 22 años, en algún momento ese concierto iba a quedar atrás en ese top 10 de días más felices. Pero para nada pensé, que sería tan pronto. Y no lo pensaba porque tardé más de 6 meses en dejar se extrañar el haber estado ahí. Sobre todo, yo pensaba que para que un concierto fuera más grande para mi, que ese, tendría que ser un concierto dentro del Wacken Open Air, y además, de ellos mismos. Ya dije que ya se me ha hecho costumbre equivocarme. Ayer me callaron el hocico.



Después vino Ensiferum, que venían acompañados por Blackguard, Finntroll y Moonspell. Ese concierto hasta hoy quisiera borrarlo de mi mente. Simplemente por el hecho de que aún apreció mucho las composiciones que tiene Ensiferum en su posesión como para dejar que se manche ese aprecio por la manera en la que nos trató Petri Lindroos. HDP. En fin, aunque Blackguard se mostraron como gente super sencilla y como músicos realmente buenos, a mi ese tipo de Metal no me gusta, por muy bueno que sea, no es mi estilo. A Finntroll lo escuchamos de muy lejos, le perdimos la emoción.



En marzo vino Tarja. Ese concierto si me gustó. Pero no voy a hablar de él. Not today, maybe never, who knows?

Al final, ayer, se presentó el último del año que inició ese 20 de noviembre. Blind Guardian llegó a México para cerrar su Tour.
Bards you are, bards you will be and bards you have always been.
Yo ya sabía, bastante bien, que si algo tenía la posibilidad muy remota de igualar ese 10 de diciembre, ese algo era The Bard's Song: In the Forest. Pero cuando me tocó tercera fila, cuando me dolían los pies por estar parado en una barra horrible de metal que separaba la última grada de la valla metálica, perdí la esperanza de que eso pasara. Ojo, perdí la esperanza de que eso pasara, pero en ningún momento dije que me sintiera mal en el concierto o que pensara que me la iba a pasar mal.




Antes de que salieran los alemanes, salió una banda mexicana que para mi sorpresa, es de lo mejorsito que he escuchado este año. Blastmind me parece que se llama. Lo que no me gustó de la banda ES QUE NO ENCUENTRO VIDEOS SUYOS EN YOUTUBE. Me hubiera gustado presentárselas.

Y por fin salieron a cantar. Abrieron con Sacred Worlds. Sacred Worlds es una canción que a mi me encanta por la parte sinfónica que tiene al principio. Además, ya he dicho varias veces en este blog, que me parece mucho más que MAGNÍFICO que las bandas abran con algo muy conceptual (dato curioso, Avantasia no abre con nada conceptual, ellos abren con Twisted Mind, pero el caso es que el inicio de dicha canción repetido varias veces dentro de un santuario donde solo se escuchan gritos de personas que claman por la salda de sus artistas, me parece también increíble).

(Me disculpo por la calidad de las fotografías, pero el encargado de mi cámara, tiene tanta concepción de perfeccionismo como yo tengo ganas de ser el papa. Y digo eso porque yo, de ver una foto borrosa, como el 90% de las que él tomó, hubiera seguido tomando fotos hasta acabarme la memoria, para tener suficientes posibilidades de ver varias fotos muy buenas.)




Me había pasado ya desde el inicio del Tour, checando el setlist para saber qué venían a tocar. La verdad es que me preocupaba una cosa. El promedio era que si tocaban "Welcome to Dying" como segunda canción, significaba que tocaban "And then There Was Silence", que, si no lo saben, es mi canción favorita. Así que cuando terminó Sacred Worlds, me moría de la expectativa de saber si venía o no Welcome to Dying. Y SI, SI VINO ESA.



La tercera, si no me falla la memoria, fue Nightfall. Ahí comencé a entender en dónde me encontraba. Había olvidado por completo lo que me había llevado a amar tanto a Blind Guardian: su amor por la obra Tolkiendili. Eso fue lo que me llevó a conocerlos y lo que me llevó a apreciarlos, hicieron un disco completo inspirado en el libro que cambió por completo mi vida: El Silmarillion. Sobra entonces explicar que si la cuarta canción fue Time Stands Still, entendí por fin que me encontraba ante el concierto que me iba a poner feliz feliz otra vez.

Es bien sabido que Hansi Kürsch ha sido nominado las tres veces al premio por mejor Artista de la Década (1980 - 1990, 1990 - 2000 y 2000 - 2010 de hecho es el único que ha estado nominado a ese premio las tres veces que ha sido entregado). Y se sabe muy bien que en la primera de esas nominaciones, la canción Majesty tuvo mucho que ver. Era obvio que esa década el premio era de Kai Hansen, no cabía duda, el señor Hansen había inventado un subgénero de Metal (Power Metal), y aunque Hansi había escrito obras maestras del Speed Metal, no había comparación con lo que había hecho Hansen.
Pues la cosa es que Majesty es una canción muy difícil de cantar, y Hansi hizo todo lo que pudo anoche, para no tener que cantarla. En México lo convencimos de lo contrario y lo hizo, cantó Majesty y encendió el ya prendido Circo Volador.
La segunda de esas nominaciones se la ganó Christopher Johnson. Aquí volvimos a la misma. Hansi Kürsch había escrito la magnificente obra maestra del Power-Speed Metal "Nightfall in Middle - Earth" (que hasta hoy en día es el único disco que ostenta el premio a "Mejor Álbum de Power Metal) pero Chris había inventado otro subgénero (Symphonic Metal). Mala suerte para Hansi otra vez.

Adivinen quién le ganó la tercera nominación. Si, Tobias Sammet, creador de Avantasia. Hansi escribió en 2002 una obra maestra de la fusión absoluta del Speed, el Power y el Symphonic Metal: And Then there Was Silence. Pero Tobias había juntado al primer artista de la década (Kai Hansen), al primer vocalista de la década (Michael Kiske) y levantaba con éxito el premio al mejor Supergrupo de la década. Hansi no tuvo nada más que mala suerte otra vez. Hansi merece los tres premios, pero los 3 ganadores hicieron el plus que Hansi no ha logrado encontrar. Sin embargo sobra decir que, estar nominado 3 veces al premio más grande de la industria del Metal, es un triunfo que te hace elevarte como uno de los más grandes artistas del Metal actual y pasado.

Vamos pues a decir esto. Cuando empezó por fin a tocar And Then there Was Silence, yo ya lo sentía. El concierto de Avantasia había sido superado.
The nightmare shall be over now, there's nothing more to fear
El final del concierto fue lo que dio el plus. Cuando todos los asistentes se pusieron de pie para cantar The Bard's Song: In the Forest, que es indiscutíblemente la bandera que ostenta la agrupación, ahí fue cuando lo supe, estaba presente en uno de los mejores conciertos a los que iré en mi vida (ya nunca daré por sentado que sea el mejor, luego ando quedando mal). Por supuesto, eso convierte la noche de ayer en la más feliz de mi vida, obvio.

El hecho de que cerraran con Barbara Ann, levantó a todos un minuto más antes de tener que decir adiós.

Más tarde por la noche, Hansi lo dijo por Twitter y Facebook: 
Mexico city: This night was a true "SACRED Songs and Voices Divine" experience. You easily have toped the high expectations we have had. Expect your prodical sons back, very soon. Muchas Gracias. 
Claro que si, los esperamos.
Cuando salimos del concierto me di cuenta lo cansado que estaba... y entonces... and then... and then, there was silence.









Publicado originalmente en Puerto al Olvido. Sujeto a las licencias de The Holy Crown Foundation.

19 dic 2010

The Story Aint Over - La noche en que Avantasia reventó el Circo Volador.



When you open your eyes,
When you gaze at the sky,
When you look at the stars as they shut down the night;
You know... the story ain't over!

Me levanté tempranito ese día. Habiendo llegado a la ciudad de México un día antes para poder hacer fila desde temprano en el Circo Volador, me levanté a las 6:30 de la mañana.

Desayuné y así sin bañarme, me aventuré en taxi hasta la segunda estación de la linea azul del metro de la ciudad. Daban las 8:10 cuando, sin más complicaciones, llegué al Circo Volador. Al principio, debido a que la gente estaba ahora haciendo fila de una manera que yo no había visto antes; pensé (bastante ingenuamente) que era el primero en llegar, que me iba a tocar esperar mucho. No era así. Volteando un poco hacia los lados me di cuenta que ya había mucha más gente de la que esperaba. No importaba, parecían menos de cien personas, por lo tanto, decidí quedarme.

Parado recibiendo el quemante sol de pre-invierno en la cara por encima de los edificios cercanos, hice fila hasta las 10:00 am cuando me entregaron mi ficha, la número 99. Extrañamente, esa misma me dieron en el segundo concierto de Tarja al que fui. Regresé a casa y me di un baño. Seamos sinceros, cometí un error grande. La ficha, olvidé pedir, me la dieran sin pegarla... ahora tenía un papel con valor incalculable, amarrado a mi mano, y no me había bañado aún. De las cosas más cómicas que me han pasado en la vida, meterme a bañar con una bolsa amarrada en la mano, y con el brazo derecho siempre hacia arriba. Es más difícil de lo que puede sonar, al menos más difícil de lo que ustedes creerán.

Después de eso, vi a mi maito Leo, y nos fuimos a comer unos tacos de guisado que me dejaron satisfecho hasta el día siguiente por la mañana, vaya tacos we, neta estaban bien sabrosos. Después fui a Mixup a comprar el último disco de The Wicked Trilogy que me faltaba: The Scarecrow, siendo este, mi personal favorito de los 3. Ahora con esa compra, sólo me falta comprar The Metal Opera y tendré todos los álbumes de Avantasia. Que presumido.

Fuimos a platicar un rato a casa y después recibí por fin noticias de Toshi. Tenía yo que salir corriendo al metro para recoger mi nuevo Wii. Vaya que salí corriendo porque ya eran las 3 y cacho y aún tenía que regresar por mis cosas y una vez más de regreso al metro para el concierto. Corrí, junto con Leo que se quedó a medio camino, en dirección a su casa. Llegué con buen tiempo y regresé a casa, cogí todo lo necesario, con pena dejé mi cámara que no podría usar en la noche que ya desde ese momento auguraba, sería una de las más felices de mi vida.

Para cuando llegué al circo volador, eran ya las seis con diez p.m. Mentiría si les digo que no me había preocupado por no llegar a tiempo, me habían dicho que a las 5. Pero no pasó nada, incluso me dio tiempo de comprar mi chamarra, de doble bordado con las letras de Avantasia que tanto me gustan. Me la puse, y de hecho me sirvió porque ya hacía frió. Fumé uno o dos cigarros, no me acuerdo, ya estaba nervioso. El ambiente entre la gente era de mucha alegría, y había algo al unísono en el aire: O ves a Avantasia hoy, o no los vuelves a ver nunca. Es verdad, a menos que vayamos a Wacken en julio, si no los viste, ya no los verás nunca jamás otra vez. Eso al menos, era ya la garantía de que el show iba a dar mucho de que hablar.

La noticia de la noche, y la razón por la que había tanta gente mayor de 30 años entre los formados fuera del recinto, era la unión legendaria de Kai Hansen y Michael Kiske en escenarios mexicanos. Kai Hansen prácticamente fundó el Power Metal y Michael Kiske a sus 18 escribió el capítulo más importante en la historia de la banda Helloween. Todos estaban emocionados. A las seis con treinta nos dejaron pasar poco a poco al descuidado Circo Volador.

Nunca olvidaré la sensación que sentí al ver, que me tocaba hasta el frente, por fin lo había logrado, primera fila. No cabía duda ya, iba a ser LA noche. Las dos horas que faltaban para que comenzará el concierto, ni se sintieron, pasaron rápido. La mitad de ese tiempo me la pasé escuchando la conversación de las personas junto a mi. Suena metiche pero la verdad es que me entretuvo bastante. Hablaban de como Hansen salió de Helloween para fundar Gamma Ray y seguir escribiendo el Power Metal, de como llevaban esperando a Kiske desde hacía años atrás... esperaban ver su sueño cumplido ese día, no me queda duda alguna de que lo vieron. La otra mitad del tiempo la pasé platicando con los del otro lado, eran más jóvenes que yo, tal vez unos 17 años, hermano y hermana con un amigo suyo. Era su primer concierto. No es que yo haya ido a muchos, pero he ido a suficientes para decirles que es la primera vez que me encuentro con alguien que va a vivir por primera vez el espectáculo del metal europeo en tierra azteca. No porque nunca haya, pero era raro verlos tan cerca, estaban también en primera fila. We, la noche ya no podía augurar mejor.

A las 8:31 en punto de la noche, las guitarras retumbaron en el ya oscurecido recinto. Twisted Mind reventó por fin en México. Ahí estaba a unos pasos de mi, el señor Oliver Hartman y el más grande artista del Power Metal de la decada: Tobias Sammet en persona. La piel se me pone ahorita chinita al acordarme de ese momento. Llamé a mi hermano para que escuchara la canción completa. Después, cuando empezó The Scarecrow y a la mitad de la canción el grandioso Jorn Lande reventó con su magnífica voz, yo coreaba con tanta euforia que pensé que pronto moriría de alegría. Yo se lo dije a Many: We, me voy a morir en ese concierto, me voy a morir mucho.

Canción tras canción los coros continuaban y reventaban el lugar, Tobias no paraba de repetir lo grandiosos que son los públicos en Latinoamérica, lo cual únicamente enloquecía mucho y mucho más al público. Nosotros lo sabemos, en tierra latina el mundo del metal es amado como muy pocas cosas, simplemente por los géneros de música que tenemos que soportar día con día. Bob Catley apareció para cantar The Story Ain't Over, una canción que desde días antes me daba una extraña sensación, de alegría y de tristeza mezcladas, la canción que marca el post de hoy. Kai Hansen se aparece con un sombrero y bastón para cantar Death is Just a Feeling. Wow, que interpretación, que gran artista eres Hansen, eres amado por todos nosotros, te estamos muy agradecidos.



Por fin Michael Kiske se atrevió a salir. Ahí estaba frente a nosotros para cantar Reach out for the Light, otra gran canción del la extensísima agrupación. El circo volador estaba lleno, a reventar. ¿La gente? Loca. El mundo por un momento, como me pasa en todos los conciertos, parece no estar completamente tirado a la mierda, por un momento.

El concierto siguió por horas, duró más o menos dos horas con cuarenta y cinco minutos. La euforia fue tanta y tan transmitida por todos, que ni siquiera sentí cuando mis pies ya clamaban por un descanso de tantas horas de estar de pie y brincando. Ni mi mano reclamó el estar tanto tiempo en el aire clamando por más y más metal. La noche no pudo ser más perfecta. Ese fue, sin lugar a dudas, el mejor concierto al que he ido en mi vida.

23 nov 2010

Rhapsody of Fire


Pues para comenzar la temporada de conciertos los que voy a ir (y a los que tengo planeado ir), nos rifamos este sábado al concierto de los dioses del Epic Metal, Rhapsody of Fire. 

Hace 3 años que anunciaron su tour por sudamérica antes de que por un pleito legal con Magic Circle Music, tuvieran que cancelar. Cuando en enero de este año, anunciaron que ya estaban de vuelta y que su disco estaba en camino para ser vendido en marzo, muchísimos de nosotros gritamos con alegría. Incluso en The Holy Crown publicamos una canción en un viernes de música, de ese nuevo álbum que en lo personal a mi me encantó. En julio anunciaron un disco nuevo y además un tour por varias partes del mundo incluyendo gracias a Jesús Cristo, una parada en México, en el Circo Volador. 

Este sábado la espera terminó, y puedo decirles con toda sinceridad que valió la pena como muy pocas cosas valen la pena. Triumph or Agony, una de mis canciones favoritas, fue prácticamente la primera canción con la que nos deleitaron, seguida de éxitos que el tiempo no ha podido diezmar, como Knightrider of Doom, Guardiani del Destino, Dawn of Victory y algunos otros; sin faltar un repertorio con canciones nuevas como, On the way to Ainor, Sea of Fate, o The Frozen Tears of Angels.

El grupo fue sensacional, Fabio Leone tiene un español muy bueno, pudo platicar con nosotros de manera fluida y al parecer sin ningún tipo de guión. El solo de bajo fue impresionante y la conexión con el publico fue indescriptible. Una experiencia inolvidable. He vivido ya varios días felices en ese lugar, y espero tener muchos muchos más, continuando este 10 de dic. con Avantasia.